
En la presentación sobre auditorías realizada por Agustín Sánchez-Toledo Ledesma, director del Instituto de Seguridad y Bienestar Laboral en la jornada Next Prevención, se abordó la auditoría legal no como un simple trámite, sino como una herramienta estratégica de mejora real para las organizaciones.
Se propuso un enfoque que va más allá del cumplimiento formal, resaltando la importancia de comprender la auditoría como un proceso estructurado que puede generar confianza, reforzar la cultura preventiva y aportar valor a largo plazo. La exposición se estructuró en torno a siete etapas, desde la oferta hasta el seguimiento, con recomendaciones prácticas en cada fase.
La presentación destacó que superar una auditoría no significa simplemente obtener un “apto”, sino alinearse con los objetivos de mejora del sistema de gestión. Se planteó que, si se entiende como una herramienta útil, la auditoría se convierte en una oportunidad para identificar desviaciones, fortalecer procesos y activar planes de acción eficaces.
Además, se realizó un repaso a la evolución de las auditorías de prevención de riesgos laborales desde 1997 hasta la actualidad. A pesar de la aparición de normas como la ISO 45001, el enfoque de las auditorías reglamentarias sigue anclado en una lógica legalista, sin haberse adaptado al contexto actual del trabajo ni incorporar aprendizajes o riesgos emergentes.
Por último, se ofreció una reflexión final en forma de analogía con el pez león: una auditoría vistosa pero vacía puede ser tóxica, pero gestionada con propósito y preparación, puede ser verdaderamente transformadora para la organización.
Desde el ISBL os compartimos a presentación y un breve resumen, esperamos que os sea de utilidad.
La presentación plantea una visión renovada sobre las auditorías legales en prevención de riesgos laborales, entendidas no como un trámite administrativo, sino como una herramienta estratégica de mejora, aprendizaje y transformación organizacional.
Se aborda la evolución de las auditorías desde 1997 hasta la actualidad, destacando el estancamiento del modelo reglamentario frente al avance de enfoques más estratégicos como el de ISO 45001. Se critica que muchas auditorías siguen ancladas en una lógica formalista y legalista, centradas en el cumplimiento documental, sin generar valor real ni implicación de los equipos.
La exposición se estructura en siete etapas del proceso de auditoría:
-
Inicio: definición de objetivos, alcance y criterios, así como la selección del equipo auditor.
-
Revisión documental: análisis de la documentación del sistema.
-
Preparación in situ: elaboración del plan de auditoría y documentos de trabajo.
-
Ejecución in situ: reuniones, entrevistas y observación directa.
-
Informe: redacción, aprobación y distribución del informe de auditoría.
-
Cierre: aprendizaje a partir de los hallazgos y clarificación de mejoras.
-
Seguimiento: activación de planes de acción, medición de impacto y refuerzo de la cultura preventiva.
Se plantea además un enfoque por niveles: desde la preparación documental hasta el seguimiento estratégico, cada fase debe estar guiada por la transparencia, la preparación técnica y la implicación real de las partes.
Uno de los mensajes centrales es que “el verdadero valor de una auditoría no está en superarla, sino en lo que deja dentro de la organización”. Si se vive como una oportunidad de mejora, puede fortalecer la prevención y la confianza interna. Si se reduce a un simple trámite, pierde todo su potencial transformador.
La presentación concluye con una metáfora visual: la auditoría como un pez león, vistosa pero potencialmente tóxica si se manipula mal. La clave está en entenderla, respetarla y aprovecharla como un proceso valioso.


Deja una respuesta