
Acudir al trabajo estando enfermo no siempre significa mantener la productividad. El presentismo laboral es un fenómeno que puede afectar a la salud de los trabajadores, al rendimiento de las organizaciones y, paradójicamente, contribuir a futuras ausencias por enfermedad. Sin embargo, continúa siendo uno de los aspectos menos visibles en la gestión de la salud laboral.
Durante años, las empresas han centrado buena parte de sus esfuerzos en analizar y reducir el absentismo laboral. Las tasas de ausencia, los días de incapacidad temporal y los costes asociados a las bajas constituyen indicadores habituales de gestión. Sin embargo, existe otra realidad que no aparece en estas estadísticas: los trabajadores que continúan desempeñando sus funciones pese a encontrarse enfermos.
Este fenómeno, conocido como presentismo laboral, puede manifestarse mediante dificultades de concentración, fatiga, dolor, reducción del ritmo de trabajo o limitaciones para desarrollar determinadas tareas. Aunque la persona permanece en su puesto, su capacidad de trabajo puede encontrarse comprometida.
Trabajar enfermo hoy puede significar estar de baja mañana
La investigación científica ha demostrado que el presentismo no es una cuestión menor. Un estudio publicado por Bergström y colaboradores en el Journal of Occupational and Environmental Medicine (2009) encontró que los trabajadores que acudían frecuentemente enfermos al trabajo presentaban un mayor riesgo de experimentar bajas prolongadas por enfermedad en años posteriores.
Esta relación también fue identificada por Skagen y Collins (2016) en una revisión sistemática de investigaciones longitudinales. Sus resultados sugieren que el presentismo frecuente puede constituir una señal de alerta sobre futuros problemas de salud y absentismo, aunque no puede establecerse una relación causal automática.
¿Por qué seguimos trabajando cuando estamos enfermos?
Las causas del presentismo van más allá de las decisiones individuales. Un amplio metaanálisis publicado por Miraglia y Johns (2016) identificó asociaciones con las elevadas demandas laborales, el estrés, la inseguridad laboral y determinadas políticas organizativas.
Sin embargo, también encontró que el compromiso profesional y el sentido de responsabilidad pueden favorecer este comportamiento. No siempre se trabaja enfermo por miedo a perder el empleo; en ocasiones, se hace por no perjudicar a los compañeros o por considerar que determinadas tareas no pueden esperar.
El coste invisible para las organizaciones
Mientras que el absentismo permite contabilizar las jornadas perdidas, el presentismo resulta mucho más difícil de medir. Sus consecuencias pueden reflejarse en una menor capacidad de concentración, dificultades para completar tareas o una reducción de la productividad.
Una revisión científica publicada en 2026 en Scandinavian Journal of Work, Environment & Health puso de manifiesto las limitaciones de evaluar las intervenciones de salud laboral únicamente mediante la reducción de las ausencias. Los investigadores señalaron que determinados beneficios podrían estar relacionados con mejoras del presentismo que no se miden habitualmente, aunque esta posibilidad requiere mayor evidencia.
¿Qué pueden hacer las empresas?
Gestionar adecuadamente el presentismo exige ampliar la mirada más allá de las estadísticas de absentismo. Las organizaciones deberían prestar atención a las condiciones que favorecen trabajar estando enfermo, especialmente las cargas de trabajo, la falta de personal, las exigencias organizativas y las dificultades para adaptar temporalmente determinadas funciones.
También resulta recomendable incorporar indicadores de presentismo a las evaluaciones de salud laboral, garantizando siempre la confidencialidad y evitando que se conviertan en mecanismos de control individual.
Una empresa con poco absentismo no es necesariamente una empresa saludable. El verdadero objetivo no debería limitarse a conseguir que las personas acudan al trabajo, sino a garantizar que puedan desempeñar sus funciones en condiciones adecuadas de seguridad, salud y bienestar.
Referencias científicas
Bergström, G., et al. (2009). Sickness presenteeism today, sickness absenteeism tomorrow? A prospective study on sickness presenteeism and future sickness absenteeism. Journal of Occupational and Environmental Medicine, 51(6), 629–638.
Skagen, K., & Collins, A. M. (2016). The consequences of sickness presenteeism on health and wellbeing over time: A systematic review. Social Science & Medicine.
Miraglia, M., & Johns, G. (2016). Going to work ill: A meta-analysis of the correlates of presenteeism and a dual-path model. Journal of Occupational Health Psychology, 21(3), 261–283.
Backes, J., Mueller, S. I., Geissler, A., & Ehlig, D. (2026). Occupational health interventions’ impact on absenteeism and economic returns: A systematic review and meta-analysis. Scandinavian Journal of Work, Environment & Health, 52(2), 79–97.


Deja una respuesta