
La prevención de riesgos laborales necesita cada vez más apoyarse en evidencia científica sólida. Sin embargo, no toda la literatura publicada resulta igual de útil para tomar decisiones preventivas. En muchos ámbitos emergentes, los estudios describen procesos técnicos, emisiones, materiales o peligros potenciales, pero no siempre permiten responder a una pregunta clave: ¿qué exposición real tienen los trabajadores y qué información puede trasladarse a la práctica preventiva?
Con este objetivo nace ORISMA (Occupational Risk Integrated Systematic Mapping and Analysis), una herramienta desarrollada como paquete de código abierto en R para facilitar el análisis sistemático de la evidencia científica en seguridad y salud en el trabajo. La herramienta ha sido presentada recientemente en la revista Metrics en el artículo “ORISMA: An R Package for Occupational Risk Integrated Systematic Mapping and Analysis—Design, Indicators, and Application to Metal Additive Manufacturing”.
Una herramienta pensada desde la prevención
Las herramientas bibliométricas tradicionales permiten analizar publicaciones, autores, citas, redes de colaboración o palabras clave. Son útiles para conocer cómo evoluciona un campo científico, pero no están diseñadas específicamente para responder a las necesidades de los profesionales de la prevención.
ORISMA incorpora una capa diferente: analiza la literatura desde una perspectiva preventiva. Es decir, ayuda a identificar si los estudios disponibles conectan realmente con la exposición de los trabajadores, qué riesgos están suficientemente tratados, qué áreas presentan vacíos de conocimiento y qué artículos pueden servir como puente entre la investigación científica y la práctica preventiva.
El paquete introduce cinco indicadores específicos:
WRDI, que mide la desconexión entre la caracterización técnica del riesgo y la exposición real de los trabajadores.
RCS, que permite conocer qué categorías de riesgo están sobrerrepresentadas o infrarrepresentadas en la literatura.
MGP, que analiza la relación entre materiales, tecnologías y riesgos, ayudando a detectar lagunas específicas.
ASS, que valora si el resumen de un artículo contiene información suficiente para clasificarlo desde el punto de vista preventivo.
BAS, que identifica los artículos que mejor conectan la evidencia técnica con implicaciones preventivas concretas.
Aplicación a la fabricación aditiva metálica
Para demostrar su utilidad, ORISMA se aplicó a la literatura científica sobre riesgos laborales en fabricación aditiva metálica, un ámbito en expansión vinculado a tecnologías como la impresión 3D en metal, la fusión de lecho de polvo, la deposición de energía dirigida o la fabricación mediante láser.
Tras revisar registros procedentes de Web of Science, Scopus, ProQuest y PubMed, el estudio analizó finalmente 76 publicaciones únicas. Los resultados muestran una realidad muy relevante para la prevención: la investigación se concentra sobre todo en higiene industrial, agentes químicos, nanopartículas y emisiones, mientras que otros riesgos como la seguridad, la ergonomía, los factores psicosociales o los riesgos biológicos aparecen mucho menos representados.
Uno de los datos más significativos es el valor del índice WRDI, situado en 0,4474, lo que indica una desconexión moderada entre la caracterización técnica de los peligros y la evidencia basada en exposición real de trabajadores. Dicho de otra forma: existe investigación, pero una parte importante todavía no se traduce en conocimiento directamente aplicable a la evaluación y control del riesgo en puestos de trabajo reales.
Detectar vacíos antes de tomar decisiones
Uno de los principales valores de ORISMA es que permite identificar qué se está estudiando mucho y qué apenas aparece en la literatura. En el caso analizado, los riesgos relacionados con agentes químicos y nanopartículas tienen una presencia clara, pero otros riesgos operativamente relevantes, como explosiones, incendios, atmósferas inertes, manipulación de cargas o exigencias ergonómicas, aparecen con muy poca presencia en los registros analizados.
Esto no significa que dichos riesgos no existan, sino que no están suficientemente reflejados en la literatura científica recuperada. Esta distinción es importante: la ausencia de evidencia no equivale a ausencia de riesgo. Para los profesionales de prevención, esta información puede ser especialmente útil a la hora de priorizar futuras investigaciones, revisar evaluaciones de riesgo o plantear líneas de vigilancia preventiva en tecnologías emergentes.
De la investigación a la práctica preventiva
Otro aspecto destacable es la identificación de los llamados “artículos puente”. ORISMA detectó 20 artículos con alta capacidad para conectar la investigación técnica con la prevención, de los cuales 18 fueron clasificados como artículos puente fuertes. Estos trabajos son especialmente valiosos porque aportan información más cercana a la exposición real, la medición, la evaluación y la propuesta de medidas preventivas.
En un contexto en el que los profesionales tienen cada vez menos tiempo para revisar grandes volúmenes de literatura, este tipo de priorización puede ayudar a localizar con mayor rapidez los estudios más relevantes para la toma de decisiones.
Una aportación española con recorrido internacional
ORISMA ha sido desarrollado por investigadores vinculados a la Universidad Internacional de Valencia y la Universidad de Salamanca, y se presenta como una herramienta abierta, reproducible y adaptable a otros ámbitos de la seguridad y salud laboral. Su primera aplicación se ha centrado en la fabricación aditiva metálica, pero el enfoque podría extenderse a otros campos emergentes como la robótica colaborativa, los nanomateriales, la digitalización del trabajo o nuevas formas de exposición laboral.
Los propios autores señalan que la herramienta necesita seguir validándose en otros dominios preventivos antes de generalizar plenamente sus resultados. Precisamente por ello, ORISMA debe entenderse como una propuesta metodológica en desarrollo, pero con un potencial evidente: ayudar a que la prevención basada en la evidencia sea más rápida, más estructurada y más útil para quienes deben tomar decisiones en empresas, servicios de prevención, administraciones e instituciones investigadoras.
En definitiva, ORISMA no pretende sustituir el juicio experto ni las revisiones sistemáticas tradicionales. Su valor está en ofrecer una nueva forma de ordenar la evidencia científica desde una pregunta esencial para la prevención: ¿lo que estamos investigando ayuda realmente a proteger mejor a los trabajadores?



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