
Europa sitúa la salud mental en el centro de la prevención laboral: EU-OSHA prepara su gran campaña 2026-2028
La salud mental y la prevención de los riesgos psicosociales ocuparán un lugar central en la agenda europea de seguridad y salud en el trabajo durante los próximos años. La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA) lanzará el próximo 13 de octubre en Bruselas la campaña “Trabajos saludables 2026-2028: Juntos por la salud mental en el trabajo”.
La iniciativa pretende impulsar un cambio significativo en la manera de abordar la salud mental dentro de las organizaciones. Frente a planteamientos centrados exclusivamente en la capacidad individual para afrontar situaciones de estrés, la campaña pone el énfasis en identificar, evaluar y prevenir los factores relacionados con la organización y las condiciones de trabajo que pueden afectar al bienestar psicológico de las personas trabajadoras.
La campaña se desarrollará durante el periodo 2026-2028 y busca sensibilizar sobre el impacto de los riesgos psicosociales, mejorar su prevención y gestión y promover entornos de trabajo más saludables, inclusivos y capaces de proteger la salud mental.
Un problema preventivo, no únicamente individual
Uno de los mensajes centrales de EU-OSHA es especialmente relevante para las organizaciones: los riesgos psicosociales deben gestionarse como cualquier otro riesgo relacionado con la seguridad y salud en el trabajo.
Carga de trabajo excesiva, presión de tiempo, falta de autonomía, deficiencias en la comunicación, escaso reconocimiento, acoso o violencia son algunos de los factores que pueden tener consecuencias tanto sobre la salud de las personas como sobre el funcionamiento de las organizaciones.
Los datos muestran la dimensión del problema. Según el último estudio OSH Pulse utilizado por EU-OSHA, el 29 % de las personas trabajadoras de la Unión Europea afirma haber experimentado estrés, depresión o ansiedad causados o agravados por el trabajo.
Además, el 44 % declara estar expuesto a una fuerte presión de tiempo o sobrecarga de trabajo, mientras que otros factores como la falta de reconocimiento, los problemas de comunicación o cooperación y la falta de autonomía continúan teniendo una presencia significativa en los centros de trabajo.
España: elevada exposición a determinados riesgos psicosociales
Los datos correspondientes a España refuerzan la necesidad de avanzar en este ámbito.
De acuerdo con los resultados de OSH Pulse, el 49 % de las personas trabajadoras encuestadas en España declara estar expuesto a una fuerte presión de tiempo o sobrecarga de trabajo, cinco puntos por encima del conjunto de la Unión Europea.
Asimismo, un 37 % señala falta de recompensa o reconocimiento por el esfuerzo realizado; un 27 %, problemas de comunicación o cooperación dentro de la organización; y un 20 %, falta de autonomía o influencia sobre el ritmo y los procesos de trabajo.
También aparecen factores especialmente sensibles: un 21 % declara exposición a violencia o abuso verbal por parte de clientes, pacientes, alumnos u otras personas y un 10 % señala situaciones de acoso o intimidación.
Estos indicadores muestran que la salud mental laboral no puede desvincularse de cuestiones como el diseño del trabajo, la organización, las relaciones laborales, el liderazgo o la participación de las personas trabajadoras.
Cinco grandes prioridades para los próximos años
La campaña europea estructurará sus actuaciones alrededor de cinco áreas prioritarias:
1. Evaluación y gestión de los riesgos psicosociales.
EU-OSHA apuesta por integrar estos factores dentro de los sistemas habituales de evaluación y prevención de riesgos laborales.
2. Acoso, acoso sexual y violencia en el trabajo.
La prevención de estas conductas será uno de los ejes específicos de la campaña.
3. Riesgos físicos y salud mental.
La Agencia Europea subraya que los riesgos físicos y psicosociales no deben analizarse de forma completamente separada, sino mediante un enfoque global de la seguridad y salud laboral.
4. Riesgos psicosociales en el sector sanitario y sociosanitario.
Las especiales condiciones de determinados sectores, caracterizados por una elevada exposición a exigencias emocionales, organizativas y asistenciales, recibirán una atención específica.
5. Apoyo a la salud mental en el trabajo.
La creación de lugares de trabajo capaces de apoyar a las personas y favorecer su bienestar será otro de los grandes ámbitos de actuación.
De la sensibilización a la prevención
La orientación de la campaña introduce además una cuestión fundamental: hablar de salud mental no es suficiente si esa sensibilización no se traduce en actuaciones preventivas sobre las condiciones de trabajo.
EU-OSHA sitúa la prevención como primera opción y destaca la importancia de realizar evaluaciones adecuadas de los riesgos psicosociales, desarrollar buenas prácticas de gestión e involucrar directamente a las personas trabajadoras.
El planteamiento supone superar enfoques que responsabilizan exclusivamente al individuo de gestionar el estrés mediante formación, técnicas de afrontamiento o iniciativas de bienestar.
Estas actuaciones pueden resultar útiles, pero no sustituyen la intervención sobre las causas organizativas del riesgo cuando estas existen.
La organización del trabajo, las cargas y ritmos, el grado de autonomía, la calidad del liderazgo, la comunicación interna, las relaciones profesionales o los episodios de violencia y acoso forman parte del ámbito de actuación preventiva.
La salud mental se consolida en la agenda europea de seguridad y salud laboral
La campaña “Juntos por la salud mental en el trabajo” se encuentra alineada con el Marco Estratégico de la Unión Europea sobre Seguridad y Salud en el Trabajo 2021-2027 y con el enfoque de la Comisión Europea sobre salud mental.
Su lanzamiento oficial tendrá lugar el 13 de octubre de 2026 en Bruselas, dando comienzo a un programa que se extenderá hasta 2028 y que implicará a empresas, trabajadores, agentes sociales, administraciones públicas, profesionales de seguridad y salud laboral, investigadores y otras organizaciones relacionadas con la salud mental.
Para las empresas y los profesionales de la prevención, el mensaje que anticipa la iniciativa europea resulta claro: la salud mental debe formar parte de la gestión preventiva ordinaria de las organizaciones y los riesgos psicosociales deben identificarse, evaluarse y gestionarse con el mismo rigor que el resto de los riesgos laborales.
El reto para los próximos años será, por tanto, pasar de considerar el bienestar psicológico como una iniciativa complementaria a entenderlo como una dimensión esencial de unos entornos de trabajo seguros, saludables y sostenibles.


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